El ejercicio funcional por excelencia
Las zancadas trabajan cada pierna de forma independiente, corrigiendo desequilibrios de fuerza entre el lado derecho e izquierdo. Además de construir músculo, mejoran el equilibrio, la estabilidad de la cadera y la movilidad del psoas.
Músculos trabajados
- Glúteo mayor: principal extensor de cadera en la zancada.
- Cuádriceps: controlan la flexión de rodilla en la bajada.
- Isquiotibiales: asisten en la extensión de cadera.
- Core: estabiliza el torso erguido.
Ejecución paso a paso
- Sujeta una mancuerna en cada mano con los brazos extendidos a los costados.
- Ponte de pie con los pies separados a la anchura de las caderas.
- Da un paso largo hacia adelante con una pierna. La distancia debe ser suficiente para que al bajar, la rodilla delantera no sobrepase la punta del pie.
- Baja el cuerpo flexionando ambas rodillas. La rodilla trasera debe descender casi hasta tocar el suelo (sin golpearlo).
- Mantén el torso completamente erguido. No te inclines hacia adelante.
- Impúlsate con el talón del pie adelantado para volver a la posición inicial.
- Repite con la otra pierna (alternando) o haz todas las repeticiones con una pierna primero.
Errores comunes
- Rodilla delantera inestable: La rodilla debe seguir la línea del pie (2º-3º dedo). Si se va hacia dentro, activa más el glúteo medio.
- Paso demasiado corto: Sobrecarga la rodilla. Da un paso lo suficientemente largo para que la tibia quede vertical.
- Inclinarse hacia adelante: Mantén el pecho arriba y la mirada al frente.